Estaba viendo ayer el video de la 'Last Lecture' que dio Randy Pausch en septiembre del año pasado, y se me ocurrió pensar: ¿cuáles eran mis sueños de la infancia?
Es extraño, de mi infancia propiamente dicha recuerdo muy poco, casi nada... Sueños o aspiraciones sólo puedo recordar de la adolescencia en adelante, a partir de los 12 años mas o menos. Así que parece que tendré que rescatar esos sueños como sueños infantiles (¿no será que entonces recién empezaba mi infancia?)
Empecé a anotar algunos de esos recuerdos: ser cantante lírica, o actriz; diseñar moda; entender el secreto de la vida; crear vida (robótica, crear un ser artificial que pudiera cumplir todas las funciones humanas, inclusive los sentimientos). Bailar. Tocar el piano. Escribir poemas; ser una heroína sacrificada... viajar por el espacio, modificar mi cuerpo (practicaba bajo el agua de la bañera para hacer crecer branquias y poder respirar allí..).
Con un rango tan amplio y a la vez tan general, parece un poco difícil elegir cuáles de esos sueños valdría la pena perseguir, no? ¿Cuál es su denominador común? Quizás la sensación de crear, de moldear - y probablemente la de romper fronteras. Pero para lograr eso, se necesita mucha energía, una energía que yo no sé si tengo...
sábado, 26 de julio de 2008
jueves, 17 de julio de 2008
"El otro" (poema de Eduardo Gonzalez Lanuza)
Mirando unos recortes viejos encontré este poema, que me sigue emocionando como cuando se publicó, en el diario La Nación, 1976:
¿De quién es este rostro que me mira
del otro lado del ahora?
¿De quién su inalcanzable
proximidad de luz?
¿Quién de los dos de quién es el fantasma?
Tan simultánea precisión en llantos,
en el desdén y en la melancolía
no permite saber ni quién ordena
ni quién es el esclavo que obedece.
Me mira por mis ojos, me utiliza
como vicario de sus levedades
en el áspero mundo de los sólidos,
erpo también me ayuda
para andar pro las aguas del azogue
en el puro milagro inadvertible.
Jamás se me anticipa, persevera
en un mutuo destino, equilibrando
un solo ser entre los dos platillos
equidistantes de la luz.
Acudimos los dos. No averiguamos
cuál es el Primogénito y el Otro,
y entre los dos se apoya una sonrisa.
De Tu clemencia y Tu justicia aguardo
que en el último día de los días,
resucites, Señor, a las imágenes
que el azar dispersara en los espejos.
Sobre el maltrato al usuario y los call-centers
Un video que circula en youtube hizo que alguien me preguntara qué se podía hacer para evitar que los empleados de los call-centers maltraten al usuario que supera sus resquemores y se anima a preguntar.
Como el tema da para pensar largo y tendido, se me ocurrió poner aquí lo que le contesté, en relación a los cambios de costumbres (tener en cuenta que se refería específicamente a un call center de un ISP).
Después de señalar que me parecía difícil que se abusara realmente de esa forma, agregué que si fuera real, el usuario tendría que poner un nuevo reclamo, pero esta vez por 'atención deficiente (insultante)', eventualmente ponerlo en conocimiento de la CNC (Comisión Nacional de Comunicaciones) -- esto en el caso de Argentina, claro --, dando el nombre de la persona que atendió. (Suponemos que el nombre que murmuran a 250 km/h cuando atienden es el real....; al menos nada impide que se lo volvamos a preguntar en algun momento de la conversación, también se les podría pedir el numero de legajo, aunque dudo que lo den).
Como ven, lo que se puede hacer consume más energía que no llamar; pero así son todos los cambios de costumbres, por eso son tan lentos..... a largo plazo es posible producir el cambio.
Como el tema da para pensar largo y tendido, se me ocurrió poner aquí lo que le contesté, en relación a los cambios de costumbres (tener en cuenta que se refería específicamente a un call center de un ISP).
Después de señalar que me parecía difícil que se abusara realmente de esa forma, agregué que si fuera real, el usuario tendría que poner un nuevo reclamo, pero esta vez por 'atención deficiente (insultante)', eventualmente ponerlo en conocimiento de la CNC (Comisión Nacional de Comunicaciones) -- esto en el caso de Argentina, claro --, dando el nombre de la persona que atendió. (Suponemos que el nombre que murmuran a 250 km/h cuando atienden es el real....; al menos nada impide que se lo volvamos a preguntar en algun momento de la conversación, también se les podría pedir el numero de legajo, aunque dudo que lo den).
Como ven, lo que se puede hacer consume más energía que no llamar; pero así son todos los cambios de costumbres, por eso son tan lentos..... a largo plazo es posible producir el cambio.
sábado, 12 de julio de 2008
Fiesta de las Colectividades
El fin de semana pasado fuimos a la Fiesta de las Colectividades (más información, aquí), un evento que se hace una vez al año en Bariloche y para el que trato siempre de dejar destinados algunos recursos (no es demasiado accesible en sus precios, pero creo que vale la pena - claro, depende de qué es lo que uno busque).
Fui con mis hijos y algunos amigos de ellos, allí me encontré con amigos míos y Mario y Luci con amigos propios, así que cada uno se manejó por su cuenta con sus respectivos grupos. Fue maravilloso (creo que es el primer año que puedo darme ese lujo).
Además de mirar los bailes y los trajes, algo que siempre hace brotar de mí una cierta nostalgia ancestral, cosquilleando mi alma, comimos en grupo chucrut alemán, chorizo esloveno, gulasch hungaro, y algunas otras cosas que no recuerdo. Y tomamos vodka, tres tandas de vodka a la exclamación de 'nazarovia'! --- una hermosa sensación de amistad y gustos compartidos.
Pero lamentablemente, no todos parecen haber estado imbuidos del mismo espíritu, el día siguiente me enteré que al hijo de una amiga lo agarraron a golpes de puño y patadas en la cabeza dentro mismo del salón (arriba, una foto del estado en que quedó) , un grupito que aparentemente no sólo habría tomado de más sino que habría suplementado su dieta con las famosas bebidas energizantes, un tema sobre el cual seguramente escribiré en mi blog jurídico.
lunes, 16 de junio de 2008
Algunas reflexiones sobre el conflicto y la forma de encararlo
Anoche miraba una película, un poco romántica, un poco graciosa, muy tierna.. (en castellano: "Conquistando a mis suegros", en inglés "Guess who"), quizas algo asi como una remake de aquella memorable película con Sidney Poitier, pero a la inversa.
El punto es que describe una familia muy expresiva, en la que nadie tiene miedo de discutir o pelearse si considera que tiene razón. Y a pesar de eso, increíblemente unida y sólida. Lo que me llevó a pensar en que quizás evitar los conflictos no sea después de todo tan saludable; lo comparé con mi propia actitud, en la que prefiero consensuar y evitar conflictos, salvo que la cuestión sea de vida o muerte -- y se me ocurrió pensar que así siempre va muriendo un poco una parte de uno hasta que al final, tan de vida o muerte es la cuestión, que ya no hay forma de salvar nada.
Solo esta pequeña reflexión: que probablemente sea más propicio para la vida el ventilar los conflictos ni bien aparecen; se me ocurrió pensar si habría alguna relación en relación a las culturas que se permiten discutir y pelear diariamente entre sí y su eventual aficion a las guerras, probablemente resulten más pacíficas que otras que van reprimiendo una y otra vez sus deseos de pelear. No sé, sería interesante ver si alguien hizo esta relación....
El punto es que describe una familia muy expresiva, en la que nadie tiene miedo de discutir o pelearse si considera que tiene razón. Y a pesar de eso, increíblemente unida y sólida. Lo que me llevó a pensar en que quizás evitar los conflictos no sea después de todo tan saludable; lo comparé con mi propia actitud, en la que prefiero consensuar y evitar conflictos, salvo que la cuestión sea de vida o muerte -- y se me ocurrió pensar que así siempre va muriendo un poco una parte de uno hasta que al final, tan de vida o muerte es la cuestión, que ya no hay forma de salvar nada.
Solo esta pequeña reflexión: que probablemente sea más propicio para la vida el ventilar los conflictos ni bien aparecen; se me ocurrió pensar si habría alguna relación en relación a las culturas que se permiten discutir y pelear diariamente entre sí y su eventual aficion a las guerras, probablemente resulten más pacíficas que otras que van reprimiendo una y otra vez sus deseos de pelear. No sé, sería interesante ver si alguien hizo esta relación....
sábado, 7 de junio de 2008
Esperar lo inesperado
De golpe me siento como se debió haber sentido Schneier cuando su colega de la NSA lo miró "como si hubiera recién llegado de Neptuno" (en este interesantísimo artículo en el que analiza algunos preconceptos sobre criptoanálisis). ¡Qué difícil es 'esperar lo inesperado', descubrir que la maldad no tiene límites! Y eso es lo que hay que hacer cuando a uno no le queda otra alternativa que trabajar en determinados ámbitos; no se trata de una situación de guerra, en la que uno sí espera los ataques, se trata del ataque insidioso y solapado de quienes parecen ser colegas y compañeros en el mismo barco... La realidad muestra que *también* hay que incorporar esa situación en el propio escenario.
Entornos que tienen mucho de interesante y creativo para ofrecer, pero que -quizás justamente por eso- son utilizados en maneras totalmente ajenas a su funcionamiento propio, buscando la forma de destruir en lugar de construir.
Siempre hay huecos, siempre hay debilidades que pueden ser aprovechadas por gente con intenciones no del todo claras para lograr objetivos que nada tienen que ver con el sistema. La pregunta que me surge es: ¿es posible prevenirlo? ¿es posible cerrar todos los huecos?
Realmente pareciera que no; la única forma que se me ocurre de no dejar huecos es no hacer nada, quedarse sentado en carácter de observador, en un punto neutro. Desde el momento mismo en que uno se mueve hacia un lado, descuida otro. Sólo un gran maestro puede repeler todos los ataques al mismo tiempo, y quizás hasta él mismo descubra nuevos huecos....
Entornos que tienen mucho de interesante y creativo para ofrecer, pero que -quizás justamente por eso- son utilizados en maneras totalmente ajenas a su funcionamiento propio, buscando la forma de destruir en lugar de construir.
Siempre hay huecos, siempre hay debilidades que pueden ser aprovechadas por gente con intenciones no del todo claras para lograr objetivos que nada tienen que ver con el sistema. La pregunta que me surge es: ¿es posible prevenirlo? ¿es posible cerrar todos los huecos?
Realmente pareciera que no; la única forma que se me ocurre de no dejar huecos es no hacer nada, quedarse sentado en carácter de observador, en un punto neutro. Desde el momento mismo en que uno se mueve hacia un lado, descuida otro. Sólo un gran maestro puede repeler todos los ataques al mismo tiempo, y quizás hasta él mismo descubra nuevos huecos....
sábado, 19 de enero de 2008
Mi semana de vacaciones
Bueno, esto de llarmarlas "vacaciones" es un poco exagerado... Son vacaciones porque no dependo casi de horarios, porque no tengo que ir a la municipalidad, porque si quiero descansar un rato lo hago sin necesidad de dar explicaciones a nadie.
Pero a este paso, creo que voy a terminar mas cansada que si no me las hubiera tomado, ya que en el exiguo lapso de dos semanas pretendo lograr lo que en años no conseguí (dejar mi casa impecable, tirar todo lo que sobra, ordenar lo demas, arreglar la ropa que pretendo usar, y una larga lista de etcéteras de los que no quiero ni acordarme). Por eso, para no sentir que desperdicié el tiempo de vacaciones (ya que al paso que voy no creo que llegue a hacer ni la cuarta parte de todo lo que había planificado), voy a tratar de dejar una huella por acá, anotando las cosas que sí estoy haciendo, empezando por las más recientes.
Ahora mismo, estoy aprovechando un alto en tareas de limpieza de papeles (acabo de llenar una bolsa de consorcio con papeles que no usaré jamás) mientras me hago unos mates para seguir con más ahinco.
Esta mañana coloqué las barandas de la escalera, tarea no demasiado pesada en si, de la que me acordaba cada vez que subia la escalera pero me olvidaba automáticamente al bajarla... bien, una cosa lista (tengo que pedirle a Maria que las encere).
Llevé tres pantalones a arreglar (estaban amontonados en la pila de ropa para arreglar, tres parece un buen numero para empezar), y las botitas que tenía en el auto hace como dos semanas para lo mismo. Otra cosa más encaminada...
Hice arreglar la pérdida de agua en el termotanque del baño de arriba - la pérdida se arregló, después de 3 mañanas completas de trabajo del plomero que me parece que estaba más despistado que yo; pero ahora el termo no prende, tendré que perder otra mañana intentando descubrir por qué.
Llevé a operar las gatas, tarea que estaba postergándose más allá de lo saludable para todos nosotros.
Y en el medio de todo eso, atendí un par de asuntos que espero reditúen lo suficiente como para justificar haberlo hecho en medio de mis vacaciones (uno de ellos al menos ya me dio lo necesario como para pasar por el colegio de Luci a pagar una parte de lo que debo del año pasado).
Pero a este paso, creo que voy a terminar mas cansada que si no me las hubiera tomado, ya que en el exiguo lapso de dos semanas pretendo lograr lo que en años no conseguí (dejar mi casa impecable, tirar todo lo que sobra, ordenar lo demas, arreglar la ropa que pretendo usar, y una larga lista de etcéteras de los que no quiero ni acordarme). Por eso, para no sentir que desperdicié el tiempo de vacaciones (ya que al paso que voy no creo que llegue a hacer ni la cuarta parte de todo lo que había planificado), voy a tratar de dejar una huella por acá, anotando las cosas que sí estoy haciendo, empezando por las más recientes.
Ahora mismo, estoy aprovechando un alto en tareas de limpieza de papeles (acabo de llenar una bolsa de consorcio con papeles que no usaré jamás) mientras me hago unos mates para seguir con más ahinco.
Esta mañana coloqué las barandas de la escalera, tarea no demasiado pesada en si, de la que me acordaba cada vez que subia la escalera pero me olvidaba automáticamente al bajarla... bien, una cosa lista (tengo que pedirle a Maria que las encere).
Llevé tres pantalones a arreglar (estaban amontonados en la pila de ropa para arreglar, tres parece un buen numero para empezar), y las botitas que tenía en el auto hace como dos semanas para lo mismo. Otra cosa más encaminada...
Hice arreglar la pérdida de agua en el termotanque del baño de arriba - la pérdida se arregló, después de 3 mañanas completas de trabajo del plomero que me parece que estaba más despistado que yo; pero ahora el termo no prende, tendré que perder otra mañana intentando descubrir por qué.
Llevé a operar las gatas, tarea que estaba postergándose más allá de lo saludable para todos nosotros.
Y en el medio de todo eso, atendí un par de asuntos que espero reditúen lo suficiente como para justificar haberlo hecho en medio de mis vacaciones (uno de ellos al menos ya me dio lo necesario como para pasar por el colegio de Luci a pagar una parte de lo que debo del año pasado).
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